Somos olas del mismo mar

El 21 de mayo de 2021, el Presidente de la República Popular China Xi Jinping asistió de manera virtual a la Cumbre Mundial de la Salud, coorganizada por Italia, país que preside el G20 este año, y la Comisión Europea, pronunciando un importante discurso.

A lo largo del último año, con los continuos altibajos en su expansión y las frecuentes variaciones del virus, esta peor pandemia de la última centuria sigue azotando al mundo. Vencer cuanto antes la pandemia y recuperar el crecimiento económico constituyen la tarea primordial de la comunidad internacional.

La lucha contra la pandemia es por el pueblo y para el pueblo. Las prácticas han comprobado que para superarla definitivamente, es menester poner la vida y la salud del pueblo en un lugar prioritario y responder con compromiso y coraje políticos descomunales, pues, a grandes males, grandes remedios.

Frente a esta pandemia jamás conocida, hemos de guiarnos por el espíritu científico, trabajar con una actitud científica y acatar las leyes científicas. Los miembros del G20 deben aplicar medidas macroeconómicas responsables y reforzar la coordinación entre sí, en aras de defender el funcionamiento seguro y fluido de las cadenas sectoriales y de suministro globales. Mientras tanto, hay que seguir respaldando a los países en desarrollo, y sobre todo a los más vulnerables con grandes dificultades, por medios tales como la suspensión del pago de deudas y la asistencia para el desarrollo.

Esta pandemia nos enseña una vez más que la humanidad es una comunidad de futuro compartido tanto en las buenas como en las malas. Frente a la pandemia, debemos atenernos a la concepción de la comunidad global de salud para todos, trabajar unidos por superar las dificultades coyunturales y oponernos categóricamente a toda intentona de politización, etiquetado y estigmatización.

El creciente desequilibrio en la vacunación a nivel global nos reclama descartar el nacionalismo de las vacunas, abordar como es debido su capacidad productiva y su distribución, y aumentar la accesibilidad y la asequibilidad de las mismas en los países en desarrollo. Las instituciones financieras multilaterales deben ofrecer financiación inclusiva para apoyar a los países en desarrollo en la adquisición de las vacunas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) debe acelerar sus esfuerzos en el marco de COVAX.

Esta pandemia es una prueba intensiva al sistema de gobernanza sanitaria global, por lo que debemos reforzar y poner en juego el papel de la ONU y la OMS, y mejorar el sistema global de prevención y control de enfermedades para prevenir y responder de la mejor manera a las futuras pandemias.

En esta lucha antiepidémica sin precedentes, China ha desplegado una operación humanitaria global a gran escala. A pesar de su limitada capacidad productiva y la enorme demanda propia, China, en fiel cumplimiento de sus compromisos, ha brindado asistencia en vacunas a más de 80 países en desarrollo con necesidades urgentes, y exportado vacunas a 43 países.

Además, ha ofrecido asistencia en 2 mil millones de dólares a los países en desarrollo afectados por la pandemia para su lucha antiepidémica y la recuperación del desarrollo socioeconómico, proporcionado a más de 150 países y 13 organizaciones internacionales asistencia en insumos médicos, y suministrado al mundo más de 280 mil millones de mascarillas, más de 3400 millones de trajes protectores y más de 4 mil millones de kits de diagnóstico. Asimismo, China ha implementado integralmente la Iniciativa del G20 sobre la Suspensión del Servicio de la Deuda a favor de los países más pobres, con un valor de deuda suspendida superior a 1300 millones de dólares, el mayor volumen entre los miembros del G20.

Para continuar apoyando la lucha solidaria global contra la pandemia, en los próximos 3 años, China brindará 3 mil millones de dólares adicionales de asistencia internacional para ayudar a los países en desarrollo a luchar contra COVID-19 y recuperar el desarrollo socioeconómico. Con más de 300 millones de dosis ya suministradas para otros países, China ofrecerá más vacunas al mundo en la medida de sus posibilidades.

China apoyará a sus empresas de vacunas a ofrecer transferencias tecnológicas a los demás países en desarrollo y realizar producciones conjuntas. China se ha pronunciado a favor de la exención de la propiedad intelectual de las vacunas contra COVID-19, y apoyará a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y otras organizaciones internacionales a tomar una decisión al respecto a la brevedad posible. China propone establecer el Foro de Cooperación Internacional sobre Vacunas, que reúne a países, empresas y otras partes interesadas en la producción, investigación y desarrollo de vacunas, para explorar maneras de promover la distribución equitativa y razonable de las mismas en el mundo.

Tal como dijo el filósofo romano Séneca, «somos olas del mismo mar». ¡Que avancemos codo a codo en la cooperación internacional contra la pandemia, para promover juntos la construcción de la comunidad global de salud para todos y velar por un futuro de salud y felicidad para la humanidad!

Wang Gang

Embajador de China en Uruguay

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